Lo que él soñaba

Suena el despertador, por la mañana, temprano. Sería un día más de no ser porque tras la puerta de la habitación ya no está el pasillo de casa sino un terreno al aire libre, vacío y desolador. En él hay una silla y sobre ella un traje negro. Tras vestirse lo conveniente sería ir a algún lugar, siguiendo algún camino trazado. La gente a lo largo de ese camino viste de negro, come fresas, y se extraña al descubrir a alguien que no actúa de igual manera. No es sencillo ser diferente, ¿dónde se podrán conseguir esas fresas que comen todos los habitantes de la ciudad? Debe de ser bueno comer lo que todo el mundo come pero, ¿cuál es el precio que hay que pagar?

Palmarés

  • Selección oficial del festival MetropoLHis V (junio 2010)
  • Escogido “Corto de la semana” por Cortos Rotos (marzo de 2013)

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